Una casa puede ser muy bonita, de tamaño colosal, decorada por lo mejores diseñadores, tener todos los lujos habidos y por haber. Pero de que sirve tener todo eso, si en ese espacio compuesto de objetos y paredes no hay nadie que te de amor, que te escuche, que te de los buenos días por la mañana y las buenas noches antes de acostarte, que te regale una sonrisa, alguien que te acompañe en las comidas, que te despida cuando salgas y te reciba con entusiasmo cuando vuelvas; no sirve absolutamente de nada tener todo, una casa no es un hogar, la casa solo se compone de objetos y paredes solo eso, el hogar lo hace las personas que habitan dentro, los que con su alegría iluminan la casa mas que el mismo sol, quienes escuchan y comprenden, esas personas son las que componen un hogar y se llaman Familia..
- Hola- susurra una voz que no puedo identificar de que lugar viene. -¿Quién eres? ¿Dónde estas? No logró verte- digo con pánico en la voz. -Tu sabes quien soy, dónde estoy también, pero sé que se te olvido...- responde la voz. -No, no lo sé, si no, ni me molestará en preguntarlo- le respondo -Te daré una pista, vivo en ti...- dice -Eso no me ayuda mucho- contesto. -¿Qué paso contigo? antes solías sonreír mucho y tus ojos siempre brillaban con alegría...-comenta -Me estás asustando...dime quien eres- digo en un susurro nervioso. -No tienes porque asustarte, soy parte de ti...siempre lo he sido, pero cuando creciste...pues... te olvidaste de mi- suspira con pesar la voz. -Por favor dime- le suplico. -La paciencia es una virtud, ¿Sabes? -Sí, lo sé... ¿Puedes decirme de una vez? realmente mi paciencia ya es muy buena- digo casi llorando a causa de los nervios. -¡Oh! no llores... no voy hacerte daño...- dice dulcemente -¿Ah no? ¿Y entonces?-pregunto -Solo quiero recordarte co...

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