En el frío de mí cuarto, observo el techo blanco sin formas abstractas que me distraigan, aún así siempre me quedo absorta viéndolo, bajo la mirada hacia las paredes, me encuentro con nuestra foto, aquella que nos tomamos hace ya bastante tiempo, cuándo no podiamos vivir el uno sin el otro, ese tiempo dónde sí no sabía nada de ti, sentía que me moría, que me faltaba algo, no sé si tú eras igual conmigo. Me percato de que no me había dado cuenta del momento en que las cosas cambiaron, de que ya no te necesito como solía hacerlo, aprendí a vivir sin ti. Y sí no te he olvidado, por algo aún conservo nuestra foto, tus cartas, tus regalos... No niego que te extraño, porque realmente lo hago, te extraño más de lo que me gustaría, pero no me atrevo a reintentar que todo vuelva a ser como antes; me gusta lo fuerte e independiente que soy, es genial cuándo uno aprende a ser autosuficiente en muchos aspectos de la vida. Me quedo con nuestros buenos recuerdos y con los que quizás o no tendremos...
- Hola- susurra una voz que no puedo identificar de que lugar viene. -¿Quién eres? ¿Dónde estas? No logró verte- digo con pánico en la voz. -Tu sabes quien soy, dónde estoy también, pero sé que se te olvido...- responde la voz. -No, no lo sé, si no, ni me molestará en preguntarlo- le respondo -Te daré una pista, vivo en ti...- dice -Eso no me ayuda mucho- contesto. -¿Qué paso contigo? antes solías sonreír mucho y tus ojos siempre brillaban con alegría...-comenta -Me estás asustando...dime quien eres- digo en un susurro nervioso. -No tienes porque asustarte, soy parte de ti...siempre lo he sido, pero cuando creciste...pues... te olvidaste de mi- suspira con pesar la voz. -Por favor dime- le suplico. -La paciencia es una virtud, ¿Sabes? -Sí, lo sé... ¿Puedes decirme de una vez? realmente mi paciencia ya es muy buena- digo casi llorando a causa de los nervios. -¡Oh! no llores... no voy hacerte daño...- dice dulcemente -¿Ah no? ¿Y entonces?-pregunto -Solo quiero recordarte co...
Comentarios
Publicar un comentario