Ese momento satisfactorio y a la vez incierto en el que encuentras a la persona que podría ser la indicada, la que se ajusta totalmente a los estándares que tienes -y que admites no tener- una sonrisa encantadora, amable, cariñoso, apasionado, distraído pero centrado a la vez, que no le importa ser él mismo en cualquier lugar en el que este, que le encantan los niños y como bono extra maravilloso: sabes que podrías pasarte todo el día y noche hablando de todo y nada a la vez, sin llegar a sofocar al otro. Es satisfactorio porque encontraste lo imposible -una sola persona con todos tus requerimientos personales- pero realmente incierto porque probablemente tú no entres dentro de sus estándares, posiblemente no pases ni por su cabeza en algún momento del día. Por ende, sabes y entiendes, que lo mejor es no hacerse ilusiones de ningún tipo, aunque las piernas se te vuelvan gelatinas cada vez que te habla de las cosas que te gustan, o cuando te sonríe o te abraza; es difícil controlarte cuando lo que quieres es lanzarte encima y darle todo tu amor. Sin embargo hay que ser fuerte y aspirar -o conformarse- con que solo sea una gran amistad.
- Hola- susurra una voz que no puedo identificar de que lugar viene. -¿Quién eres? ¿Dónde estas? No logró verte- digo con pánico en la voz. -Tu sabes quien soy, dónde estoy también, pero sé que se te olvido...- responde la voz. -No, no lo sé, si no, ni me molestará en preguntarlo- le respondo -Te daré una pista, vivo en ti...- dice -Eso no me ayuda mucho- contesto. -¿Qué paso contigo? antes solías sonreír mucho y tus ojos siempre brillaban con alegría...-comenta -Me estás asustando...dime quien eres- digo en un susurro nervioso. -No tienes porque asustarte, soy parte de ti...siempre lo he sido, pero cuando creciste...pues... te olvidaste de mi- suspira con pesar la voz. -Por favor dime- le suplico. -La paciencia es una virtud, ¿Sabes? -Sí, lo sé... ¿Puedes decirme de una vez? realmente mi paciencia ya es muy buena- digo casi llorando a causa de los nervios. -¡Oh! no llores... no voy hacerte daño...- dice dulcemente -¿Ah no? ¿Y entonces?-pregunto -Solo quiero recordarte co...

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