Ir al contenido principal

Cuando llega la noche...

Es de noche, la luz de la luna y las estrellas se cuela por mi ventana, me quedo en mi cama observando mientras me pierdo en mis pensamientos. Me hundo en un mar de preguntas, deseos y sueños. Me pregunto si hay alguien que allá afuera se preocupa por mí, si alguien me quiere, si alguien haría las cosas que yo hago, si hay alguien en algún lugar que se pone mis zapatos y hace el esfuerzo de entenderme; me pregunto porque a veces el mundo y las personas son malas. Cuando me canso de hacer preguntas porque no consigo las respuestas comienzo con los deseos, deseo poder abrazar de verdad a alguien antes de dormir, deseo poder ver a todas las personas que quiero siempre conmigo, deseo tener un amigo cerca con quien pueda salir aunque solo sea a conversar o vernos las caras, deseo ver convertido el mundo en un lugar mejor; luego paso a soñar con los ojos abiertos en días felices, abrazos, besos, príncipes, ver llegar a alguien que está lejos. 
Y cuando ya el cansancio puede conmigo, cierro los ojos agradezco y luego me duermo, esperando encontrar dulces sueños.

Comentarios

  1. Agradecer... Eso es lo que debería hacer. Yo solo me frustro, preguntándome porqué no puede volverse real, ¿por qué no puedo dejar de estar tan sola?
    Me ha gustado el escritín :) Siento que hablas de mí, a excepción de la última parte, claro.
    Por cierto, te he dejado un premio en mi blog (:
    http://queridoangeldelamuerte.blogspot.mx/2013/01/stupendous-blog-award.html
    Besazos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¿Aceptamos el amor que creemos merecer?

Cuándo leí por primera vez:  Las Ventajas de ser Invisible, no entendí muy bien el trasfondo de la frase: "Aceptamos el amor que creemos merecer" , pero con los años ha comenzado a tener más sentido y es que a veces nos conformamos con un amor a medias y cuándo hablo de amor, no me refiero a un amor sólo romántico, permitimos que las personas jueguen con nosotros, nos manipulen, nos hagan sentir inferiores y lo toleramos solo por el miedo a quedarnos solos y no, eso no es el amor que nos merecemos, es un amor que no deberíamos permitirnos. Creo que para dejar atrás esa conducta, primero deberíamos trabajar en nuestro amor propio, entendernos, aceptarnos con nuestras virtudes, fortalezas, debilidades, que nos demos cuenta de lo valiosos que somos y que entendamos que nos merecemos muchísimo más que un amor a medias, nos merecemos a alguien que esté, que nos apoye, que crea en nosotros, que nos ayude a ser mejores y que nos ame con todo su ser y no conformarnos con ...

Solo Dios sabe cuanto te extraño

Prometiste que nunca te irías… No cumpliste tu palabra y me dejaste vacía… No encuentro las palabras para expresar el dolor que siento… ¿Sabes? Pensé que siempre estarías conmigo, en mis alegrías y en mis tristezas… Pero no, te fuiste y yo sigo aquí preguntándome ¿Por qué lo hiciste? Sé que no es tu culpa, pero me hubiera gustado pasar más tiempo a tu lado, que vieras mis sueños realizados… que me abrazaras fuerte cuando fracasara y aun mas fuerte cuando lograra algo. A veces cuando suena el teléfono, aun tengo la esperanza de que seas tú… eras el único que velaba por mi bienestar… el que siempre estaba  pendiente hasta de lo más mínimo… pero hoy no estás aquí físicamente… Quisiera poder volar hacia dónde estás, darte un abrazo, un beso, decirte lo mucho que te quiero, lo mucho que me haces falta… lo mucho que deseo que estés aquí… pero no me queda nada si no recordar todos los buenos momentos que pasamos juntos… Siempre estás aquí, dentro de mis pensamientos y mi corazón… ...

Conversación con una niña interior

- Hola- susurra una voz que no puedo identificar de que lugar viene. -¿Quién eres? ¿Dónde estas? No logró verte- digo con pánico en la voz. -Tu sabes quien soy, dónde estoy también, pero sé que se te olvido...- responde la voz. -No, no lo sé, si no, ni me molestará en preguntarlo- le respondo -Te daré una pista, vivo en ti...- dice -Eso no me ayuda mucho- contesto. -¿Qué paso contigo? antes solías sonreír mucho y tus ojos siempre brillaban con alegría...-comenta -Me estás asustando...dime quien eres- digo en un susurro nervioso. -No tienes porque asustarte, soy parte de ti...siempre lo he sido, pero cuando creciste...pues... te olvidaste de mi- suspira con pesar la voz. -Por favor dime- le suplico. -La paciencia es una virtud, ¿Sabes? -Sí, lo sé... ¿Puedes decirme de una vez? realmente mi paciencia ya es muy buena- digo casi llorando a causa de los nervios. -¡Oh! no llores... no voy hacerte daño...- dice dulcemente -¿Ah no? ¿Y entonces?-pregunto -Solo quiero recordarte co...