sábado, 29 de diciembre de 2012

Aprendí...


Aprendí que hay cosas que no son para siempre.
Aprendí que aunque una persona está lejos físicamente, puedes sentirla muy cerca.
Aprendí a no llorar por algo que no vale la pena...
Aprendí a dejar de insistirle a alguien cuando me dijeron mil veces que no...
Aprendí a ya no molestar cuando me dijeron "No tengo tiempo".
Aprendí a no esperar por alguien que nunca pudo hacerte algo grata la espera.
Aprendí que no puedo dar todo de mí, porque puedo quedarme sin nada.
Aprendí a perdonar.
Aprendí que a veces quien menos tu piensas, es el primero que te puede lastimar.
Aprendí que los celos son malos consejeros.
Aprendí a no prometer cosas que no puedo cumplir.
Aprendí a estar agradecida por lo que tengo.
Aprendí que la único que puedo cambiar es a mí misma.
Aprendí que aún cuando estas a punto de sumirte es la mas horrible oscuridad, una lucecita se enciende.
Aprendí que a veces solo mi mano puede ayudarme.
Aprendí que aunque todos me abandonen, Dios jamás lo hace.
Aprendí que los actos valen más que mil palabras.
Aprendí que quien tu menos esperas te saca una sonrisa.
Aprendí a sonreír, aún con el corazón roto.
Aprendí que soy la única culpable de las cosas que me suceden.
Aprendí que por más que me esfuerce en agradarle a alguien, no puedo.
Aprendí que cuando quiero algo debo conseguirlo yo misma.
Aprendí a valorar a todo aquel que se quedo conmigo, aún cuando ni yo era capaz de soportarme.
Aprendí a verle el lado positivo a las cosas.
Aprendí que gracias a las palabras de algunos amigos y de mi fuerza de voluntad, soy capaz de salir adelante.
Aprendí que realmente no es bueno estar sola.
Aprendí aceptar y a ignorar algunas cosas.
Aprendí que siempre prefiero la verdad por mas cruda que sea, a una mentira.
Aprendí a tratar a los demás como yo quiero ser tratada.
Aprendí que nadie es imprescindible y que algunas veces llorar no sirve de nada.
Aprendí a desahogarme a través del llanto.
Aprendí que las cosas cambian y no puedes hacer nada para ir en contra de ello.
Aprendí que todo pasa y que la vida no se detiene por nada.
Aprendí a aferrarme a la almohada cuando necesite un abrazo y no tenía a nadie cerca quien pudiera darmelo.
Aprendí que la imaginación te llena de alegría.
Aprendí que crecer me hizo cambiar.
Aprendí que si de verdad quiero, puedo.
Aprendí que tuve que equivocarme para poder aprender.


Y quizás este año no fue lo que yo esperaba, pero lo más importante es que:

Aprendí que a pesar de todo puedo ser feliz.







2 comentarios:

  1. Me encantó que hayas puesto "Aprendí que lo único que puedo cambiar es a mí misma". Mi profesora terapeuta me decía algo así, que no podemos pedir a los demás que cambien cuando nosotros no hemos cambiado. Grandes enseñanzas te has llevado. Y que como tu misma has dicho, aprendiste que a pesar de todo puedes ser feliz.

    Hermosas palabras.

    Besos.

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  2. No había tenido la oportunidad de visitarte por estos lares, y encontrar este post ha sido genial, leyéndote llegue a recrear en mi mente muchas lecciones que también me toco aprender,me haz hecho reflexionar de forma positiva; en lo particular cuando dijiste: Aprendí que aunque todos me abandonen, Dios jamás lo hace...Te felicito, escribes genial!

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