lunes, 26 de noviembre de 2012

Come Back, be here...


Son las cuatro de la mañana, hace frío, veo como las gotas de lluvia resbalan por mi ventana, estoy abrazada a mi almohada, deseando que fueras tú, quisiera dormir pero lo único que hago es pensar en ti y en todo aquello que vivimos antes de que tuvieras que partir lejos de aquí; creo que no pasamos el tiempo suficiente juntos. Quisiera no poder recordar, pero los recuerdos se repiten a una velocidad increíble dentro de mi cabeza; desde el día en que te conocí, hasta el día que te vi marchar en aquel avión.

Recuerdo que la primera vez que te vi era una noche lluviosa, salías de un café al que yo iba entrar para resguardarme un poquito del frío, pero te encontrabas tan distraído que no te fijaste que estaba entrando y chocaste conmigo, nos dimos un fuerte cabezazo, formulamos una disculpa al mismo tiempo y nuestros ojos se encontraron, me sonreíste y hubo algo en tu sonrisa que me hizo sonreír también. Pensé que seguirías tu camino luego de disculparte, pero en vez de eso me invitaste un café y te quedaste hablando conmigo acerca de trivialidades, el clima, chocolate, libros, música y otro montón de cosas; dejo de llover y no quería irme, estaba haciendo mucho frío, me ofreciste tu chaqueta y acompañarme hasta mi casa, acepte y caminamos tomados de la mano, cuando llegamos intenté darte tu chaqueta pero me dijiste que me la quedara porque eso te daba una excusa para poder volver a verme, te despediste con un beso en la mejilla y yo me quede muy feliz deseando volver a verte.

El tiempo paso y nos convertimos en los mejores amigos, hacíamos todo juntos, salíamos a bailar, a pasear, ver la luna las estrellas; recuerdo una vez que fuimos a una playa donde hicimos un picnik, nadamos, chapoteamos y nos quedamos observando el atardecer, la noche, el crepúsculo y luego el amanecer, que fue el mas bonito que pude ver y el más especial porque me pediste que me convirtiera en tu novia, te dije que sí con una sonrisota en mis labios, tú colocaste tus manos sobre mi cintura y acomodaste mis brazos alrededor de tu cuello, acercaste tus labios a los míos, rozándolos suavemente, eso se sintió muy bien y luego me besaste de verdad, nos besamos hasta que nos quedamos sin aliento, el momento fue mágico y perfecto, te juro que si hubiera tenido el poder de congelar el tiempo, lo hubiera hecho justo en ese momento. Nos quedamos abrazados hasta que termino de salir el sol y nos fuimos. Desde ese día nos convertimos en inseparables, tu eras mi felicidad y yo era la tuya, hasta que...



....Hasta que tu padre decidió mudarse del país y llevarte con él, me acuerdo que no sabías como decírmelo  actuabas de manera extraña días antes de soltarme la bomba; cuando por fin decidiste contármelo, te grité y te dije de todo, tu solo asentías, entendías mi dolor, porque era el mismo que el tuyo, intentaste abrazarme y yo me fui corriendo, me alcanzaste y lloraste conmigo, quería golpearte, aunque eso no iba cambiar nada, me rendí y deje que me abrazaras fuerte, me dijiste que me amabas y que a donde quiera que fueras iba ser así. 

Luego de eso, tuvimos pocos días juntos, pero me asegure de que fueran inolvidables; cuando el día de irte llegó te acompañé al aeropuerto, fue una despedida larga y triste, te bese como nunca antes te había besado,  diciéndote con ese beso, que te iba a extrañar y que te amaba demasiado. Te subiste en el avión y muchas lagrimas rodaron por mis mejillas, no pude evitar desear irme contigo.

Mi vida nunca volvió a ser la misma desde ese entonces, cada vez que llueve todos los recuerdos vienen, no se donde estas hoy, si en Londrés, Paris, Nueva York, quizás hasta estés en Japón; solo sé que quiero que vuelvas que estés aquí, que no te vuelvas a ir y que te quedes siempre conmigo, porque te extraño demasiado, siento que estoy cayendo en pozo profundo del que me da miedo no salir; te amo y te necesito horriblemente y solo se que no quiero seguir necesitándote.

Aún sigo esperando que vuelvas, que un taxi te traiga hasta mí y te juro que si pasa, esta vez no se como ni cuando, pero haré que te quedes conmigo o me iré contigo, porque tu eres mi felicidad y se que donde quiera que estés sigo siendo la tuya.

Fin

Andre

Historia inspirada en la canción Come back be here by Taylor Swift

2 comentarios:

  1. Leí, leí y leí y creí que pudiera ser una experiencia personal...que bonito plasmaste la historia como inspiración, bonita musa! bonita historia!

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